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Argentina continúa de espaldas al mundo lechero

En solo ocho meses en el mundo se multiplican las inversiones lácteas, hay un festival de compras, ventas y adquisiciones, tanto de empresas como de granjas de producción primaria. También nos quedamos fuera.

Hagamos un repaso rápido de lo que está pasando en el mundo lácteo, muchos dólares están dando vuelta y se mueven en compras y adquisiciones que están reprogramando el mercado lácteo global.

Sólo esta semana supimos que Lactalis compró la división de quesos de Kraft Heinz y Fonterra adquirió en Australia la marca de quesos Dairy Country.

Pero el año mostró muchas otras inversiones. La nueva estrella del mercado mundial, a2 Milk, se quedó con el 75% de Mataura Valley Milk mientras Coca Cola pasó de tener el 42,5% de FairLife al 100%.

Los chinos tienen una billetera gorda. Mengniu compró un porcentaje de la quesería Groun Food, y se quedó en la puerta de quedarse con la australiana Lion Dairy en una inversión de 600 millones de dólares por la guerra comercial que se desató entre China y Australia.

Hablando de China, el gigante de fórmulas de leche para bebés, Feihe, compró a su proveedor Yuanshengtai Dairy Farm por 400 millones de dólares. Esta no fue la única granja lechera que se vendió este año a una industria importante, Aurora Dairies se quedó con las granjas de Beston en Australia. La japonesa Meiji, con sede en China, se quedó con 7 tambos de Japfa, de dueños australianos, en 245 millones de dólares.

Siguiendo con las adquisiciones de granjas lecheras por parte de las empresas, Synlait se quedó con una granja lechera cercana a su fábrica de Canterbury, mientras que el fondo de pensiones canadiense Sooke Investments se quedó con el 25% de uno de los mayores proveedores de Fonterra, Dairy Holdings. Siguiendo en NZ, Co Lic se quedó con el 50% de la participación de Afimilk.

En EEUU la caída de Dean Foods abrió grandes operaciones, en la más importante DFA invirtió 425 millones para quedarse con 44 instalaciones y otros activos, marcas incluidas, mientras que Good Karma Foods recompró la participación mayoritaria que la empresa quebrada tenía en su portafolio, lo que inmediatamente atrajo nuevas inversiones.

Podríamos seguir, pero esto alcanza para ver dónde está parada nuestra lechería, que ni aún produciendo leche a 15 centavos de dólares el litro con el nuevo tipo cambio, será capaz de lograr que alguien invierta un dólar en el negocio.

¿Por que? Muy simple, no hay entorno legal, institucional ni macroeconómico claro y previsible. Las medidas atentan contra la producción y la exportación mientras cada día tenemos una economía más cerrada.

Por Damián Morais