Libertad vivió un fin de semana de contrastes en la LNVM
Libertad de San Jerónimo Norte fue protagonista de un fin de semana intenso en la Liga Nacional de Vóley Masculino, con una victoria sólida ante Lafinur y una dura derrota frente a La Calera, ambos encuentros disputados en La Calderita.
El Club Atlético Libertad de San Jerónimo Norte vivió un fin de semana intenso y cambiante en una nueva fecha de la Liga Nacional de Vóley Masculino (LNVM). En su estadio, La Calderita, el elenco aurinegro mostró dos caras bien distintas: una victoria sólida y convincente el viernes por la noche y una dura derrota el sábado ante un rival que impuso jerarquía.
El viernes 7 de febrero, desde las 21 horas, Libertad abrió su participación del fin de semana enfrentando a C. A. Lafinur y logró un triunfo importante por 3 a 1, respaldado por un rendimiento colectivo sólido y momentos de buen nivel de juego.
El equipo local supo manejar los tiempos del partido, fue efectivo en los momentos clave y logró imponer su ritmo, especialmente desde el saque y el bloqueo, aspectos que marcaron la diferencia a lo largo del encuentro. Más allá de la resistencia del conjunto visitante, Libertad mostró carácter para quedarse con un triunfo que fortaleció su confianza y le permitió sumar en la tabla.
El apoyo del público en La Calderita fue un factor extra en una noche positiva para el conjunto sanjeronimense, que cerró el viernes con sensaciones alentadoras.
Sábado adverso: La Calera fue superior y se llevó el triunfo
La historia fue muy distinta el sábado 8 de febrero. Desde las 19 horas, Libertad volvió a presentarse en condición de local, esta vez ante C.S. y D. La Calera, pero no pudo repetir lo hecho el día anterior y cayó con claridad por 0-3.
El equipo visitante mostró un alto nivel de juego, con orden, potencia y regularidad, y no le dio margen a Libertad para meterse en partido. A pesar del esfuerzo del aurinegro, La Calera fue contundente en cada set y manejó el desarrollo del encuentro con autoridad.
El resultado dejó en evidencia la exigencia de la LNVM, donde no hay margen para distracciones y cada partido presenta desafíos distintos, incluso jugando en casa.