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En San Jerónimo la política interviene en la economía creando empleos y velando por el medio ambiente: el realismo mágico avanza

Con las restricciones en el acceso a los dólares oficiales para importar insumos de la producción de bienes en el país, podría parecer contradictorio que se destinen esos dólares subsidiados por el Estado, para importar productos 100% terminados en el extranjero.

El caso que nos ocupa es el de los robots ordeñadores, que compiten contra las máquinas de ordeñe producidas en el país (generalmente en la Provincia de Santa Fe). Pero el estado no sólo subsidia el dólar para importar los robots ordeñadores, ofreciéndolo casi a la mitad del valor del mercado (blue, mep, cdo.c/liquidación), sino que además otorga créditos a tasas subsidiadas por medio del programa “Santa Fe de Pie” (1), a los productores tamberos que compran esos robots. Estos créditos con tasas por debajo de la inflación tienen, además, tres años de gracia. Es decir que por tres años no es necesario devolver un peso de lo que el estado entrega hoy y, cuando toque pagar, por fijarse a una tasa por debajo de la inflación, los pesos que se estarán devolviendo representarán sólo una fracción del valor en dólares (de mercado) de esos robots. Para corregir la gran desventaja del costo de operación de estos robots con respecto a las ordeñadoras tradicionales: su alto consumo de electricidad, el estado nos subsidia la energía. Como si no fuera suficiente, quienes compraron estos robots en San Jerónimo Norte, también podrían aspirar a los subsidios del programa “Impulso Tambero 2” para pequeños y medianos productores.

Todos los estudios que se han hecho en el extranjero sobre la conveniencia económica del ordeño por medio de robots, muchos de los cuales son negativos, en la Argentina no tienen sentido. Aquí el Estado ya decidió que los ganadores tienen que ser los robots. ¿Por qué se hace esto? ¿Cuál es el sentido de esta política por parte de un gobierno “Nac & Pop”? Lo explicó el Ministro Producción, Ciencia y Tecnología de Santa Fe, Daniel Costamagna: “La lechería es más que producir leche. Implica generación de trabajo, caminos rurales, conectividad, capacitaciones, oficios, la valoración del trabajo mismo. Esta es una contribución muy importante que podemos hacer a los problemas que tiene actualmente el país en sus grandes conglomerados urbanos”.

Alguien podría pensar que a esta declaración la sacamos de contexto, pero es una cita que se hizo justamente para explicar el acierto de considerar al tambo con robots ordeñadores dentro del programa de subsidios “Santa Fe de pie”. Como los robots ordeñadores importados no se instalaron en el medio del campo, sino pegados a la zona urbana de San Jerónimo Norte, en un lugar donde existe un camino que tiene ripio y conectividad desde hace décadas, no nos queda otra opción que pensar que el Ministro quiso destacar el factor “oficios”, “el trabajo en si mismo”, y “el aporte que la explotación hace” al conglomerado urbano (ciudad) de San Jerónimo Norte. Por debajo de Costamagna, el Director Provincial de Producción Lechera y Apícola de Santa Fe, Abel Zenklusen, expresó en el mismo sentido “diagramamos esta línea de crédito dirigida a productores tamberos para que puedan afrontar inversiones de capital que se complementan con el fuerte trabajo”(2).

“Por la gestión de Abel Zenklusen y junto con él presentamos carpetas para las líneas de crédito, y en ese contexto el Banco autorizó dos operaciones por $9,5 y $23,5 millones” (equivalentes en ese momento a casi 200.000 dólares en el mercado oficial) manifestaron quienes compraron los robots importados(3). Como los dueños de Protambo San Jerónimo instalaron los robots justamente para no pagar la mano de obra del tambero, y siendo que para ellos este tambo sería casi un pasatiempo, ya que tienen otras profesiones u oficios que les dan de vivir y en los que ocupan la mayor parte de sus jornadas, no se entendería mucho las alusiones a la generación de trabajo. Pero Zenklusen y Costamagna tendrían para mostrar las cartas que les remitieron cuatro nuevos operarios de la fábrica de robots en Maassluis, Países Bajos, agradeciéndoles la política santafecina que hizo posible sus empleos.

En cuanto a los aportes a la ciudad de San Jerónimo Norte, hay que destacar que serán inmensos. La empresa planea multiplicar por seis la compra de robots, y pasar de los actuales 1.200 litros de leche de producción diaria a 7.400. Esto es de 120 vacas a 720. Este incremento en la producción de leche viene acompañado de una proporcional suba de otros subproductos. Si consideramos que las buenas vacas lecheras pueden execrar 40 kg de estiércol y 40 litros de orina al día, y lo multiplicamos por 720, tenemos una producción de 28.800 kg y 28.800 litros diarios de estiércol y orina, respectivamente. Los productores de Protambo se han propuesto que no salgan efluentes hacia la zanja frente al pequeño predio de 6 hectáreas que trabajan, sino mezclar estos excrementos con paja para el auto-compostaje en el terreno, y luego llevar todas esas toneladas del fertilizante obtenido (rico en nitratos, urea, y amoníaco), a otros campos que trabajan.

Reclaman haber resuelto así el problema ecológico de la ganadería súper intensiva, que no había podido ser solucionado en muchos países más avanzados en lechería, como Nueva Zelandia, EE.UU., Países Bajos, entre otros. Desde que el difunto periodista colombiano, Gabriel García Márquez nos informara en 1967 que, en la localidad de Macondo de ese país, el productor Aureliano Segundo Buendía, junto a su compañera Petra Cotes tenían vacas que siempre parían trillizos, no se observó un prodigio más grande en la ganadería mundial. Con justicia los dueños de Protambo San Jerónimo habrán de ser postulados para recibir el premio Right Livelihood, el mismo que en 2019 se le concediera a la ecologista sueca Greta Thunberg.

Obviamente que todas esas toneladas de fertilizante (rico en nitratos, urea y amoníaco), no pueden ser transportadas en su totalidad fuera del predio de Protambo. Por suerte algo dejan para la ciudad, porque gran parte del amoníaco que se encuentra en la orina de los animales se volatiliza, al igual que el 100% del gas metano que se desprende de estas excreciones o directamente del cuerpo de las vacas. También gran parte de los nitratos nos quedan en la tierra al disolverse en contacto con líquidos como el agua de lluvia o la misma orina. Esto permite que el amoníaco gaseoso y el gas metano lleguen a nuestros pulmones, a la vez que el nitrógeno y el amoníaco líquido, al agua de las napas de las que se extrae el agua que se bebe en San Jerónimo Norte. Si estos nutrientes son buenos para las plantas, seguramente también lo son para nuestra flora intestinal. Hay quienes especulan que la proximidad de Protambo San Jerónimo al Club Atlético Libertad de esa ciudad, tendría casi el efecto de un doping en sus deportistas, que sería lícito. Existen, sin embargo, quienes temen que junto a estos nutrientes podrían llegar al agua que se bebe algunas bacterias. Pero el abundante cloro que se le aplica al agua en San Jerónimo, la desinfecta. Se dice que mientras el cloro que se disuelve en el agua no produzca irritación en el esófago, se puede seguir agregando. Las altas dosis de cloro que se disuelven en el agua en forma de ácido hipocloroso y anión hipoclorito, favorecerían además el blanqueo de las prendas.

Por suerte en San Jerónimo Norte no se observa el intercambio de favores entre la política y dirigentes de instituciones deportivas que se da en otras partes del país (4).

La política de ayuda a los productores de Protambo para continuar importando robots con el dólar oficial y crédito del Programa Santa Fe de Pie, está abierta para cualquiera que desee instalar un feedlot lechero pegado a un centro urbano. Sólo hay que ir hasta el escritorio de Abel Zenklusen en la Dirección Provincial de Producción Lechera y Apícola de Santa Fe, y este lo acompañará al banco para presentar las carpetas para las líneas de crédito. Por las dudas no espere a que pasen todas las elecciones del corriente año.

 

Por Luis Eduardo Susmann

(1, 2, 3) https://www.airedesantafe.com.ar/santa-fe/en-san-jeronimo-norte-un-tambo-modelo-se-apuntalo-el-programa-santa-fe-pie-n396353

(4) https://nuso.org/articulo/participacion-poder-y-politica-en-el-futbol-argentino/