Pilar: A un año de su puesta en marcha, el CAT ya gestionó 70 toneladas de envases fitosanitarios
El Centro de Almacenamiento Transitorio (CAT) de envases vacíos de fitosanitarios, impulsado por la Cooperativa Guillermo Lehmann, cumplió su primer año de funcionamiento con resultados concretos: 70 toneladas de plástico gestionadas de manera segura y un cambio progresivo en las prácticas de los productores.
A un año de su puesta en marcha, el Centro de Almacenamiento Transitorio (CAT) de envases vacíos de fitosanitarios se consolida como una herramienta clave para la gestión ambiental en el sector agropecuario de la región. Ubicado sobre la Ruta Provincial 10, el espacio comenzó a operar oficialmente el 10 de marzo de 2025, convirtiéndose en el primero de su tipo en toda la provincia de Santa Fe.
Impulsado por la Cooperativa Guillermo Lehmann, el CAT nació con un objetivo claro: facilitar a los productores una alternativa segura y accesible para la correcta disposición de envases vacíos, contribuyendo al cuidado del ambiente y promoviendo prácticas alineadas con una agricultura sustentable.
Volumen significativo y compromiso creciente
El balance del primer año arroja cifras contundentes. Según detalló el coordinador de Higiene y Seguridad, Mauricio Jullier, el centro logró recolectar 17.500 envases tipo A y 82.500 envases tipo B, lo que representa un total de 70 toneladas de plástico procesadas bajo un sistema de gestión ambiental seguro.
Este volumen no solo evidencia la magnitud del impacto, sino también el nivel de adhesión alcanzado por parte de los productores. En este sentido, desde la cooperativa destacan que cada vez más actores del sector incorporan esta práctica como parte de su rutina productiva, entendiendo la importancia de reducir riesgos ambientales y sanitarios.
El cambio cultural como principal logro
Más allá de los números, uno de los aspectos más valorados es el cambio de comportamiento en el sector agropecuario. La correcta gestión de envases, históricamente considerada una obligación, comienza a consolidarse como un hábito dentro de los establecimientos rurales.
El proceso implica que los productores realicen el triple lavado, almacenen los envases en condiciones adecuadas y luego los trasladen al CAT para su disposición final. Este circuito, promovido por normativas como las impulsadas por Campo Limpio, garantiza trazabilidad y minimiza el impacto ambiental.
Además, quienes participan del sistema reciben un certificado digital que acredita la correcta entrega, un elemento cada vez más relevante en términos de cumplimiento normativo y responsabilidad empresarial.
Infraestructura y acompañamiento para una producción sostenible
Desde la cooperativa remarcan que el éxito del CAT radica en la combinación de infraestructura adecuada, acompañamiento técnico y compromiso del productor. El centro no solo funciona como punto de recepción, sino también como espacio de concientización y educación ambiental.
En ese marco, se continúa invitando a quienes aún no forman parte del sistema a sumarse, destacando la simplicidad del proceso y los beneficios asociados tanto para el ambiente como para la propia actividad productiva.
El CAT opera de lunes a viernes de 7:30 a 16:00 y los sábados de 8:00 a 12:00, y exige que los envases lleguen previamente lavados y clasificados, en línea con la normativa vigente.
Un modelo que proyecta futuro
A doce meses de su implementación, el CAT demuestra que la articulación entre el sector cooperativo y los productores puede traducirse en resultados tangibles. La experiencia no solo marca un antecedente en la provincia, sino que también se proyecta como un modelo replicable en otras regiones.