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Importante aporte económico permitió incorporar tres nuevos desecadores al laboratorio de la EETP N° 696

La EETP N° 696 de San Jerónimo Norte incorporó tres nuevos desecadores para su laboratorio de análisis químico, una herramienta fundamental para las prácticas educativas y los servicios que la institución presta a organismos y entidades de la comunidad.

La Escuela de Educación Técnico Profesional N° 696 de San Jerónimo Norte sumó nuevo equipamiento para su laboratorio de análisis químico, una incorporación que permitirá fortalecer tanto la formación práctica de los estudiantes como los servicios que la institución brinda a la comunidad.

La adquisición de tres nuevos desecadores fue posible gracias a un aporte económico entregado por parte del diputado Socialista Mariano Cuvertino, y gestionado para atender una necesidad surgida tras la rotura de uno de los equipos utilizados diariamente en las actividades de laboratorio.

La institución educativa se ha consolidado a lo largo de los años como uno de los principales espacios de formación técnica de la ciudad y la región, ofreciendo una orientación vinculada al análisis químico y los procesos productivos. Su propuesta educativa permite que los alumnos adquieran conocimientos y experiencias prácticas altamente valoradas en el ámbito laboral y empresarial.

Un laboratorio con impacto en la comunidad

Además de cumplir una función pedagógica, el laboratorio de la escuela desarrolla tareas que tienen un impacto directo en distintos servicios de la comunidad.

Entre las actividades que realizan estudiantes y docentes se encuentran análisis de aguas residuales para la Municipalidad de San Jerónimo Norte, controles de calidad de agua potable para la cooperativa local y estudios vinculados a procesos de compostaje y aprovechamiento de residuos orgánicos.

Estas prácticas permiten que los alumnos complementen su formación teórica con experiencias reales, al tiempo que la institución aporta conocimientos técnicos a diferentes organismos y entidades de la ciudad.

Un equipo indispensable para el trabajo diario

Uno de los elementos fundamentales para el funcionamiento del laboratorio es el desecador, un instrumento utilizado en numerosos procedimientos de análisis y control químico.

La rotura de uno de estos equipos generó dificultades para el normal desarrollo de las actividades, ya que se trata de una herramienta esencial tanto para las prácticas educativas como para los trabajos técnicos que se realizan habitualmente.

Ante esta situación, las autoridades de la institución iniciaron gestiones para encontrar una solución que permitiera restablecer la capacidad operativa del laboratorio.

Más equipamiento para seguir creciendo

Finalmente, gracias al aporte económico recibido, la escuela no solo logró reemplazar el equipo dañado sino que pudo incorporar tres nuevos desecadores, ampliando así la capacidad de trabajo del laboratorio.

La mejora representa un importante respaldo para las actividades académicas y de investigación que se desarrollan en el establecimiento, garantizando mejores condiciones para la formación de los estudiantes y la continuidad de los servicios técnicos que la institución presta a la comunidad.

Desde la comunidad educativa destacaron que este tipo de inversiones contribuyen a fortalecer la educación técnica, un sector clave para el desarrollo productivo regional y para la preparación de futuros profesionales que luego se insertan en empresas e industrias de la zona.

Con esta incorporación, la Escuela Técnica N° 696 continúa consolidando su rol como una institución de referencia en la formación técnica y en la vinculación entre educación, producción y servicio comunitario.