Colonia La Nueva celebró 150 años de historia, trabajo y arraigo
Colonia La Nueva conmemoró el 150° aniversario de su fundación, una fecha que invitó a repasar el esfuerzo, la visión y el sacrificio de quienes hicieron posible el nacimiento y el desarrollo de esta comunidad profundamente vinculada a la historia de la colonización agrícola en la región.
La reconstrucción histórica de los orígenes de la colonia se basó en el trabajo de investigación realizado por Raúl Kröhling, autor del texto que recuperó y puso en valor los hechos fundacionales y los primeros años de Colonia La Nueva, aportando precisión documental y memoria histórica.
Los orígenes de Colonia La Nueva se remontaron a los primeros días de diciembre de 1875, cuando Mauricio Franck adquirió un extenso campo conocido como “Las Prusianas”. Pocas semanas después, el 27 de diciembre de ese mismo año, se inició la mensura de la nueva colonia. El proyecto contempló un área total de 6.400 cuadras cuadradas destinadas a la colonización agrícola, subdivididas en 144 lotes de 430 metros de frente por 1.720 metros de fondo, siguiendo el diseño característico de las colonias agrícolas de la época.
En ese territorio donde confluyeron los campos denominados Las Prusianas y Las Palomas, Mauricio Franck y Santiago Denner —este último poseedor de la tercera parte de las tierras— sentaron las bases de lo que posteriormente se conoció como Colonia La Nueva. Con una clara vocación productiva y comunitaria, el asentamiento comenzó a tomar forma en un contexto marcado por la inmigración europea y la expansión agrícola.
A partir de enero de 1876 se inició la venta de los primeros lotes, siendo la mayoría de los compradores colonos de nacionalidad italiana. Estos inmigrantes llegaron con la expectativa de forjar un futuro mejor a través del trabajo de la tierra, motivo por el cual, en sus primeros años, la colonia fue conocida como Colonia Nueva Italiana, reflejando la identidad cultural de sus pobladores iniciales.
Con el paso del tiempo, Colonia La Nueva fue consolidando su estructura social, productiva y administrativa. Un hito significativo ocurrió en junio de 1897, cuando fue incorporada a la jurisdicción de Humboldt. Desde ese momento, se fortaleció un vínculo estrecho y duradero entre ambas comunidades, con Humboldt cumpliendo un rol protector y de acompañamiento desde los inicios de la colonia y a lo largo de su desarrollo.
A 150 años de aquellos primeros pasos, Colonia La Nueva celebró no solo una fecha conmemorativa, sino también una historia construida a partir del trabajo, el esfuerzo colectivo y los sueños compartidos. Un legado que, gracias al trabajo de investigación de Raúl Kröhling, pudo ser recuperado, preservado y transmitido a las nuevas generaciones.