Humboldt: celebra el centenario de Merceditas
El festival cultural se llevarán a cabo mañana en el Solar de Merceditas -antigua vivienda de Mercedes Strickler-, a partir de las 10 horas. Actuarán grupos locales y de la zona, el ballet de Cañada Rosquín y como número central Efraín Colombo.
El próximo miércoles 21 de diciembre, Mercedes Strickler -más conocida como Merceditas- cumpliría 100 años. La musa inspiradora de la canción de la música litoraleña más conocida del folklore argentino, escrita por el entrerriano Ramón Sixto Ríos, en la década de 1940 tendrá su merecido homenaje en Humboldt.
Si bien en diciembre de 2011 se inauguró el centro recreativo y cultural Solar de Merceditas, en la antigua vivienda, que hoy funciona como Casa Museo: se pueden observar fotos inéditas, objetos, muebles y ropa que pertenecieron a Mercedes Strickler.
El homenaje que se prepara por estos días busca conectar la música folklórica con el predio donde Sixto Ríos y Merceditas pasaban largas jornadas.
Duilio Rorhmann, presidente comunal de Humboldt, confirmó que las actividades centrales se llevarán a cabo mañana 18 de diciembre, en el predio. “Será un festival folklórico, con la actuación de Efraín Colombo, como número central, el Ballet de cañada Rosquín, y grupos locales y de la región. La actividad va a comenzar a las 10 horas”, apuntó.
Rorhmann agregó que debido a que el predio se vio afectado por la histórica pedrada, se colocarán carpas para ampliar el sector con sombra. “La gente de la zona y de Humboldt está muy entusiasmada con ello. Queríamos que no pasen desapercibidos los 100 años del nacimiento de Merceditas, uno entiende que la localidad se conoce en parte por ella”.
Historia de un amor
Ramón Sixto Ríos llegó un día a Humboldt como guitarrista de una compañía teatral, que se presentaba por esos días en un baile en el Salón Sarmiento. Desde ese momento quedó deslumbrado por una joven de vestido blanco a la que invitó a bailar.
Allí arrancó una relación de profunda amistad que de pronto se transformó en amor puro, Ríos, por asuntos de trabajo tuvo que volver a Buenos Aires, pero con la promesa de continuar la relación por carta. Parte de esas misivas se encuentran hoy en el museo Solar de Merceditas.
Tras seis largos meses Ríos regresó a Humboldt para proponerle casamiento a Mercedes, ella contaba con la aprobación de sus padres, pero no aceptó la propuesta. Tiempo después, cuando la joven estaba en su casa, escuchó casualmente por radio un chamamé muy agradable que le llamó la atención; en seguida advirtió que la letra tenía frases que Ramón le había dicho personalmente. Ríos a lo largo de ese tiempo le dedicó más temas a Mercedes, pero pasó el tiempo y Ríos se casó con otra mujer.
Tras su viudez el músico y guitarrista volvió a Humboldt un día de enero en su buick tourer, recién sacada de la concesionaria. Saludó a uno por uno en el Hotel “El Palenque” con su voz melodiosa, luego bajó la guitarra, su fiel compañera. A las tres de la tarde se subió nuevamente al auto y enfiló para la casa de Merceditas. Una vez en el campo -llegó justo a la hora en que ella y sus padres hacían el tambo- los padres los autorizaron para que se trasladaran a la casa y así poder hablar más tranquilos.
Ríos le presentó su nueva canción “La pastorcita de las flores” y le propuso nuevamente casamiento y vida en común en su departamento de Buenos Aires. Entre congoja y llanto de la dama, recibió un rotundo no como respuesta. No hubo promesas y súplicas que la conmovieran, alegando que no podía dejar solos a sus padres, ya grandes, en medio del campo y que no deseaba alejarse de un pueblo natal.
Muy deprimido por los resultados negativos de su visita, decidió trasladarse a la Capital al día siguiente. Sixto siguió su vida junto a su hermana en su departamento, seguramente ansiando y soñando tener a su amada junto a él y pensando tal vez que la vida siempre podría volver a comenzar. No hubo un día que pudiera olvidar a Merceditas y sufrió intensamente con ese alejamiento, aunque eso mismo también sentía ella.
A pesar de ello la relación continuó a través de cartas que se enviaban con frecuencia y cuando él se entero de la mala situación económica por la que ella atravesaba, no dudó en prestarle su ayuda, cosa que nuevamente rechazó. A partir de allí comenzó a enviarle mes a mes los derechos de autor de la canción que inmortalizara y de la cual fue su musa inspiradora.
Se mantuvieron en estrecho contacto hasta la muerte de Ríos, el 25 de diciembre de 1995. Mercedes Strickler, continúo viviendo unos años más en el campo, hasta que se fue a vivir al pueblo, falleció el 8 de julio del 2001, a los 84 años,
Fuente: Cronista Las Colonias/Norma María Inés Galiana