Con la recopilación de datos históricos, San Agustín inicia su camino a los 150 años
Ayer miércoles se realizó en el Punto Digital el 2do. Encuentro del Recuerdo 1870-2020, “hacia los 150 años de a fundación de la localidad”. La actividad estuvo dirigida a vecinos, representantes de instituciones y establecimientos educativos de la localidad.
Esta semana el Punto Digital de San Agustín se transformó el centro de un encuentro que tuvo como objetivo iniciar el camino al sesquicentenario de la localidad.
La jornada dirigida a vecinos, representantes de instituciones y establecimientos educativos del pueblo, tuvo como objetivo recopilar material -de diversas épocas, de familias colonizadoras, de actividades sociales y de hechos relacionados con la historia de la localidad- para el proyecto de los 150 años de San Agustín.
El museo, historia viviente
El Museo Histórico Regional de San Agustín tiene origen en el amor a “la Historia” que supieron transmitir dos abuelos, Luisa Periotti y Juan (Giovannin) Beltramino, a sus cuatro nietas, Aurora, Gloria, Norma y Amelia. Los abuelos, hijos de inmigrantes italianos, siempre relataban a las niñas hechos ocurridos durante la época de la colonización, de los cuales ellos habían sido protagonistas.
De este modo, inculcaron a la nieta mayor, Aurora, el resguardo de los objetos antiguos entregados como reliquias por sus parientes inmigrantes, en su mayoría piamonteses. A medida que transcurría el tiempo se fueron interesando en la tarea las tres hermanas menores, su esposo y luego toda la familia. Hoy en día es una pasión que los reúne y desde entonces trabajan por este objetivo común.
El Museo se inauguró el 15 de diciembre de 1990, con el apoyo de las autoridades provinciales y un grupo de entusiastas colaboradores. A partir de entonces funcionó de forma ininterrumpida en el salón que fuera parte del Molino Harinero de Michele Taverna (circa 1867). Durante estos 23 años, su patrimonio fue enriqueciéndose con donaciones de antiguos pobladores, que tuvieron la generosidad de desprenderse de sus elementos de valor afectivo para brindarlos a esta causa común. Actualmente comprende objetos de la vida cotidiana, herramientas utilizadas en las labores rurales de antaño, vestimentas de época, objetos de la religiosidad, fotografías que muestran a las primeras familias de inmigrantes, valiosos documentos de la historia local, de valor significativo para la región, Santa Fe y Argentina. Preserva así la memoria de los asentamientos anteriores a la fundación de la época de la colonia, cuando estas tierras recibían el nombre de “Campo Malaquías” (1755), y a la época de la inmigración. Su misión es rescatar la herencia tangible e intangible de nuestros antepasados para difundirla por los distintos medios, con el fin de fortalecer la identidad sanagustinense.