Baquets, un clásico del automovilismo llega a Sa Pereira
La cita es este sábado 24 de mayo a partir de las 10 horas. Los vecinos de la localidad podrán disfrutar de la visita de los autos antiguos Baquets, que estarán estacionados frente al Salón Cultural de la Sociedad Italiana.
Las baquets son bichos totalmente artesanales. Son básicamente reformas de autos de calle a los que se les saca todo lo innecesario para correr. Se le angosta el torpedo todo lo posible para que solo entren dos asientos u ocupantes lo mas juntitos que sea posible, detrás se coloca un tanque de combustible que generalmente es un tambor cilíndrico acostado de forma transversal, muy pegado a las espaldas del piloto y acompañante, sin duda agregando un poco de peligrosidad, y se puede rematar la parte trasera con las ruedas de auxilio recostadas, atadas con correas.
Esos clásicos del automovilismo llegan a Sa Pereira este fin de semana. La cita es este sábado 24 de mayo a partir de las 10 horas. Los vecinos de la localidad podrán disfrutar de la visita de los autos antiguos Baquets, que estarán estacionados frente al Salón Cultural de la Sociedad Italiana.
“Todos los vecinos podrán acercarse, sacar fotos, mirar de cerca estas joyas del automovilismo y disfrutar de una mañana distinta, llena de historia y pasión por los fierros”, destacaron autoridades comunales.
Hoy en día, una baquet (o racer, o speedster, como se los llama en dominios anglosajones) inspira la nostalgia de tiempos de romanticismo automotriz y entrega hectolitros de diversión debido a su conducción totalmente despojada de aditamentos de confort. Esto a su vez posibilita acomodarse a cualquier presupuesto, ya que basta con tener un chasis con su mecánica de época, la transmisión y cuatro ruedas de rodado 21 o 19 (generalmente de Ford A, que es el modelo más popular de nuestro país) para dar rienda suelta a la imaginación creativa.
Así el feliz poseedor de una baquet puede disfrutarla con lo mínimo y necesario, incluso sin carrocería (basta con la máscara o radiador y un capot que puede ser o no el original), o bien elevar los niveles de acabados hasta conseguir verdaderas expresiones artística con formas y diseños inspirados en la aerodinámica de los tiempos de Bugatti, o en las esculturales flechas de plata de Mercedes Benz. Siempre será una baquet y podrá gustar más o menos, pero servirá para el gran objetivo de hacerse a la aventura en competencias de regularidad, controladas por entidades organizadoras que hallan los espacios adecuados para cumplir con la faena fierrera sin riesgos ni infracciones.