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El voley de Libertad se pone ropa de Primera

A una semana del histórico ascenso en San Jerónimo Norte, los jugadores hablaron sobre el ascenso a la máxima categoría nacional. El grupo fue el factor principal que destacaron los protagonistas.

Trabajo, sacrificio y convicción. Estos fueron tres de los pilares más importantes en los que se apoyó el sueño de todo un pueblo. Libertad de San Jerónimo Norte hizo historia y ascendió a la Liga A1, la máxima categoría del vóley nacional.

El equipo que dirige Fabián Muraco sacó a relucir todas sus virtudes en una serie muy pareja ante Ateneo de Catamarca y tocó el cielo con las manos. El ex entrenador de River y Untref, entre otros, contó con una mixtura de jugadores experimentados y jóvenes del club, más el apoyo de un estadio que durante todo el campeonato estuvo colmado.
Muraco y el capitán del equipo, Cristian Perren, compartieron sus sensaciones. “El ascenso para nosotros significó una meta a cumplir y que se pudo dar. Los actores fuimos un montón, no sólo los jugadores y el cuerpo técnico, sino un grupo de personas que se propuso una meta y la cumplió. Fue el fruto de un trabajo conjunto, organizado y planificado”, detalló Muraco.

Y Perren agregó: “Es el logro más importante de la historia del club. Más allá de que el deporte está instalado hace 30 años y que en las últimas temporadas se habían obtenido buenos resultados, esto supera todo”.

Ambos protagonistas coincidieron en que la fortaleza para llegar al objetivo fue el trabajo grupal: “Tuvimos mucho trabajo, dedicación y humildad. Supimos sobreponernos a todas las adversidades sin quejas, siempre buscando soluciones y no problemas. Se logró conformar un equipo largo, donde en cada entrenamiento todos tiramos para el mismo lado”.

A medida que el torneo fue avanzado, la ansiedad de Libertad también. En los duelos de semifinales que iban a determinar los ascendidos, se pudo observar como en cada pelota iba el deseo de cerrar de manera victoriosa lo más rápido posible.
“No pudimos manejar la ansiedad y se notó en el último set del último partido. Queríamos que se termine cuanto antes, que el tiempo pase, se diluya y que el tablero diga que ganamos. Tuvimos la suerte de que sacamos mucha ventaja por jugar bien y que ellos se equivocaron en la última pelota”, recordó Muraco.
Perren, a su vez, admitió: “Manejar la ansiedad fue complicado, no hemos jugado muy sueltos y es lógico porque cargábamos con una historia negativa ya que el año pasado se nos había escapado en semis y este año era una oportunidad para dar vuelta aquella historia”.

En cuanto al clima que se vivió en cada uno de los partidos de local, el experimentado entrenador explicó las ventajas y complicaciones que tuvieron que sortear a lo largo del año: “Jugar en un pueblo chico hace que todos sean conocidos y eso hizo muchas veces que los chicos sintieran que se les debía algo a la gente que estaba en la tribuna. Sin dudas que tener el estadio lleno, cuando aprendimos a sacarnos esa presión, nos daba una energía extra que supimos aprovechar”.

El capitán de este joven equipo, a su vez, se metió de lleno en ese sentido de pertenencia que, a su criterio, los llevó a lo más alto del vóley nacional: “De los 16 jugadores del plantel, once somos de San Jerónimo. Tenemos una mezcla de juventud, con chicos que recién están dando sus primeros pasos, con otros refuerzos que se acoplaron muy bien desde el primer día. Es un plantel muy joven, el más grande de nosotros tiene 26 años y hasta en el cuerpo técnico hay muchachos que no superan los 30, como nuestro asistente técnico o el kinesiólogo. El hambre por ganar no se termina y ahora queremos ir por más”.

Como lo marcó Muraco en su momento, la planificación en Libertad se escribe con mayúsculas. El elenco de San Jerónimo Norte viene sumando experiencia y tanto el entrenador como el jugador explicaron los avances de este proyecto: “Este año se nos dio porque fue el fruto de lo planificado. Fue la tercera liga consecutiva y en cada una de ellas siempre fuimos apostando un poco más. Fuimos creciendo desde el primer partido en la primera liga. La experiencia fue increíble y logramos un séptimo puesto que nos dejó súper conformes. El año pasado ajustando un par de cosas y apostando a la continuidad llegamos a las semifinales, algo impensado en su momento y ahora apostamos como nunca antes. Se trabajó en todos los sentidos tratando de dejar librado al azar la menor cantidad de cosas posibles y toda esa logística dio resultado”.

Por último, a la hora de imaginarse en el mano a mano con los equipos más importantes de Argentina como Bolívar y Upcn, el deseo de Muraco es uno solo: “Lo más importante para nosotros será la continuidad del proyecto. Que no haya sido una golondrina de primavera, que sea el comienzo de un desarrollo deportivo en el vóley y que siga con los años. Que no dependa de una persona o institución, sino de toda la comunidad que apuesta a que los jóvenes se desarrollen en el vóley a lo largo del tiempo”. Por su parte, el capitán agregó: “Creo que Libertad viene posicionada dentro de los equipos más importante de Argentina. En la provincia de Santa Fe es de los que más torneos organiza, se vienen haciendo las cosas bien desde hace mucho tiempo. Ojalá sirva para mostrarle al país que se pueden hacer las cosas bien; por más que seamos un pueblo chico, de 7 mil habitantes, queremos demostrarles a todos que con sacrificio y trabajo las cosas llegan. Queremos mantenernos mucho tiempo en la A1, experimentar, seguir aprendiendo. Vamos a disfrutar todo lo que se consiguió y vamos a ir metiéndonos cada vez más a fondo en lo que es el vóley de elite”.

Por Daniel Domínguez