Humboldt convocó el mejor teatro
El Grupo de los Diez, marca registrada del teatro humbolense y de la región, organizó el Primer Festival de Teatro en esa localidad de departamento Las Colonias.
En una realidad donde se torna cada vez más necesario terminar con los improvisaciones, las marchas y contramarchas para plasmar una política que ponga en valor la identidad cultural de los pueblos, sin apelar a complicadas fórmulas de alquimias ni a oscuras elucubraciones sino sólo a una voluntad por el hacer resulta sumamente enriquecedora la magnífica idea del Grupo de los Diez de Humboldt para concretar en aquella localidad santafesina el Primer Festival de Teatro.
El Grupo de los Diez -dirigido por la incansable María Rosa Pfeiffer- tiene en su haber nada menos que 25 años de aquilatada trayectoria en las artes escénicas de la provincia. En todo su itinerario ha pensado siempre en dos cuestiones fundamentales: el proceso como grupo y la búsqueda estética. En relación a lo grupal, podemos afirmar que a lo largo de todos estos años se construyó y deconstruyó todas las veces que fue necesario, un equipo de trabajo donde, más allá de los roles diferenciados, los derechos y responsabilidades fueron comunes y no estratificados.
Así también, como objetivo claro, fue la posibilidad de contar con un lugar propio. Ahí está ahora el espléndido espacio del Tiro Federal en el que con una demostración impresionante de trabajo grupal (no hay otro modo de hacer) este fantástico elenco de hacedores, con el auspicio de Escena Santafesina, el Instituto Nacional del Teatro, el Gobierno de Santa Fe y la Comuna de Humboldt, logró cumplir con su sueño quijotesco de hacer el Primer Festival de Teatro.
Todo el Grupo de los Diez piensa que éste es uno de los modos legítimos de encarar la actividad en su propio ámbito: haciendo. Trabajando mucho, denodadamente. Y así para la otra pata, la de las búsquedas estéticas, parten sin prejuicios para buscar textos e ideas y producciones que resulten más que interesantes para sus potenciales espectadores, aquellos humbolenses que le dijeron sí a un sueño, por qué no, compartido con toda esta gente que le quita horas al sueño en aras de cumplir su más bello objetivo.
Una rica programación
El Festival no podía empezar de la mejor manera. Con su carácter festivo más convocante, la Fanfarria Ambulante de Santa Fe inició su recorrido desde la Plaza Independencia hacia el Tiro Federal. Integrada por jóvenes y talentosos músicos -Pablo Aristein, Martín Testoni, Fabrice Gautheron, Ricardo Rosa y Sebastián Ferreyra dirigidos por Trompa González y Malena Bravo- se transformó a su paso a fuerza de un talento incuestionable en motor convocante para sumarse al encuentro.
Los integrantes de la agrupación son esencialmente músicos talentosos, pero no eluden la teatralidad y dejan así su propia impronta.
Luego se presentó el Circo Mano a Mano de Rosario con “100% locos”, un espectáculo basado especialmente en el talento de los mismos integrantes del elenco. Rodrigo Molier Courrejeles, Damián Foray e Iván Boasso demostraron cabalmente cada uno de ellos sus destrezas físicas e histriónicas hasta que apareció en la escena ella, la talentosa Caterina Stefanoff, y todo se iluminó a partir de un juego actoral de estupendo nivel, con recursos sumamente logrados en el que rostro, cuerpo y voz le permitieron adueñarse de una totalidad de comunicación efectiva con el público. Lo más importante, sin duda alguna, no ensuciando la labor de sus compañeros sino enriqueciéndola.
Para cerrar la primera noche, deleitaron a los espectadores Walter Walker y Jorge Czarnowsky quienes, con indisimulable entrega y relevantes condiciones musicales, transformaron el ámbito en una gran fiesta.
Por Roberto Schneider