La ganadería argentina busca despegar pero tiene limitantes
El Departamento de Agricultura de los Estados Unidos (USDA), en Buenos Aires, proyectó que Argentina terminará 2016 con el mayor stock vacuno de los últimos siete años y con exportaciones que alcanzarán máximos desde el ciclo 2009/2010. Sin embargo, hay procesos de retención y pocos novillos pesados.
El sector ganadero argentino busca despegar a partir del próximo año. Desde el exterior hablan de una lenta recuperación tras una década de retrocesos bajo la administración K. “La mayoría de los exportadores esperan que el nuevo gobierno que asumirá en diciembre de 2015 introducirá cambios políticos que mejorarán la competitividad exportadora del sector ganadero”, sostienen los técnicos del USDA.
Aun así, al principio se harán sentir las restricciones que sufrió el sector. La oferta de animales de cierto peso para completar cuotas de carne estratégicas será escasa en el corto plazo, mientras el regreso a mercados clave como el estadounidense llevará algo más de lo que desean los productores argentinos.
El proceso de retención
El sitio Valor Carne remarcó la disposición de los ganaderos a retener hembras para aprovechar las mejores condiciones futuras para el negocio. La faena de hembras tuvo un descenso interanual de 9% en el trimestre y de 4% en los 12 meses cerrados en agosto. Así se observa que en los primeros ocho meses de 2015, la participación de las hembras en la faena total fue de 42,2% contra el 44,9% de igual período del año pasado.
Las perspectivas apuntan a que más ganado será terminado a grano sacando provecho de los bajos precios agrícolas. El informe del USDA destacó que entre 70% y 80% de los animales gordos es terminado en feedlots, el mayor porcentaje desde que se inició este sistema de producción en la década de 1990.
Respecto a esto, las buenas condiciones climáticas que aseguraron abundante forraje, llevarán a una mayor producción de terneros. Los técnicos del USDA estimaron que 2015 terminará con una producción de 13,7 millones de terneros y que cerrará 2016 con 14 millones, acumulado tres años consecutivos de expansión.
Pocos novillos pesados
Las distorsiones de la política gubernamental hacia la ganadería se seguirán sintiendo en los primeros años de la próxima administración. Con fuertes restricciones a la exportación, el incentivo fue hacia animales livianos destinados al mercado interno.
El director de Valor Carne, Miguel Gorelick, dijo “llevará varios años volver a un nivel promedio de exportaciones”, el que ubicó sobre 400 mil toneladas. Gorelick, también aseguró que la principal restricción está en el plazo de respuesta “para producir los novillos que pide el mundo”.
Respecto a esto último, el analista Víctor Tonelli dijo que Argentina “ha dejado de producir novillos de 430 kilos”, que son los que piden mercados como EEUU o la cuota 481 de ganado terminado a grano para la Unión Europea. Agregó que por esa escasez Argentina incumple desde hace años con la tradicional cuota Hilton para Europa.
Aproximadamente 20 mil novillos son engordados para destinarlos a satisfacer la cuota 481, pero muchos de los novillos y novillitos terminan siendo vendidos en el mercado interno antes de que se cumpla con los 100 días en feedlots que exige el cupo. Esto se debe a que los supermercados pagan más que la exportación, por la venta directa de ganado.
Mientras la devaluación brasileña derrumba el precio internacional de la soja, la ganadería argentina se prepara muy gradualmente para volver con fuerza al mercado internacional mientras se pregunta si tras las elecciones eso será posible.
Fuente: fyo.com