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Luciano Ghilardi: historia, presente y futuro de una empresa con fuerte arraigo en la región

Si bien los inicios de la firma se remontan al año 1957, cuando cinco socios decidieron abrir una ferretería, a este momento llamada Del Barco y Cnia, es en el año 1968 cuando el 70% de la empresa es adquirida por uno de sus clientes habituales,  Don Luciano Ghilardi, quien luego de 8 años de gestión en la misma completa la adquisición con la parte de su único socio para desde allí gestarse un proyecto netamente familiar. Desde ese momento hasta la actualidad, Luciano Ghilardi SRL, fue creciendo hasta convertirse en una de las principales empresas de materiales de construcción del departamento Las Colonias.

«Luciano Ghilardi, se desempeñaba hasta el momento como albañil prácticamente desde los 15 años de vida, sus primeros años como peón de construcción de su padre, Don Santiago Ghilardi y luego cuando el mismo tenía 18 años, sufre una trágica perdida de su padre y toma la responsabilidad de culminar con sus obras y compromiso, con muy buenos resultados, lo que le permitió seguir con su legado por varios años más», comentó Lacas Ghilardi uno de los actuales socios de la firma.

Luego de varios años de trabajo y crecimiento personal, en 1968 decide dar un salto en su vida, tratando de buscar una actividad que pueda compartir con su familia, siempre relacionada a su área de influencia, todo lo que tiene que ver con la construcción. Y adquiere en total la parte de 4 de los 5 socios, tomando el 70% de la propiedad y el dominio de las decisiones de la misma. (En este momento él tenía 32 años, con su primer hijo René de 6 años y Nanci recién encargada a la cigüeña).

«Esta estructura empresarial se mantiene junto al socio fundador Eduardo Cernotto hasta 1976 (8 años), cuando este último le cede su parte y se configura como unipersonal desde allí. Este año se cumplen 50 años desde el momento que nuestra familia tomo el dominio de la empresa, contando con la mayoría de capital de la misma y sus decisiones comerciales», aclaró Lucas.

En el primer año, al comercio acudía su compañera de vida: Elida Perren, quien fue familiarizándose poco a poco con el comercio, luego de un año de haber realizado la compra Luciano pudo ir terminando con los compromisos de albañilería que tenía asumidos y abandonar poco a poco esta última (al menos de forma comercial) y dedicarse a mejorar las compras y brindar cada vez más y mejores servicios a sus clientes.

«Poco a poco jubilaron “la chata” un antiguo carro tracción a sangre y adquirieron camiones de entregas, un jeep que desde los años 70 sigue cumpliendo funciones en la empresa y en marcha (hoy ya con valor nostálgico) y desenas de vehículos más hasta la actualidad; a su vez fueron ampliando sus depósitos, adquiriendo terrenos aledaños y desarrollando el comercio. Ya en los años 80, incorporó la sangre joven de sus Hijos, primero René y Luego Nanci, actuales dos titulares de la empresa, quienes le siguieron dando impulso para su evolución», precisó.

En 1991 la familia sufre el duro golpe del deceso de Luciano Ghilardi, suceso que afectó mucho a la familia pero terminó afianzando su unión para pasar este momento no grato de la vida y Elida ahora como directora y guía decidió sin titubear seguir con el legado de Luciano en honor a su esfuerzo. «La evolución siguió incorporando más superficie, renovando permanentemente flota de vehículos y en 1999 tomando la importante decisión de la apertura de un nuevo punto de venta, la apertura de la nueva sucursal Franck, adquiriendo su local desde el inicio y apostando firmemente a la evolución de esta localidad que ya era perceptible en estos días», destacó Lucas.

Además señaló que «en el año 2007 ingreso a la empresa, tras terminar de cursar sus estudios universitarios de Contador Público y Licenciado en Administración de Empresas. En este momento comenzaron las reuniones asiduas que organizaron la ya evidente transferencia generacional, pues Elida seguía guiando hasta el momento la empresa, pero ya con 39 años trabajando en la empresa y con intenciones de delegar los mandos. El proceso se organizó de manera ordenada y prolija incorporando a la empresa el formato de Sociedad de Responsabilidad Limitada».

Es allí donde Rene, Nanci y Lucas, renovaron el compromiso de seguir trabajando codo a codo por el legado familiar, guiado por los valores que sus padres le imprimieron a sus vidas y al comercio. Se propusieron una reestructuración general que comenzó a darse poco a poco en el local, ajironando la cartera de productos y reorganizando los guardados para hacerlos más prácticos y con mayores volúmenes, los cambios se realizaron poco a poco y sin parar las funciones del comercio ni un solo día hábil y la misma culminó en 2013 con la inauguración de la nueva fachada de nuestra casa central de San Jerónimo Norte.

«En estos años la empresa comienza a hacer sus primeras experiencias mayoristas, comenzando el abastecimiento regular a corralones de menor envergadura de la zona, abasteciendo indirectamente localidades como Pilar, Sa Pereira, y Sauce Viejo lo que luego poco a poco siguió acrecentándose. Una vez logrado el objetivo se siguió ampliada la flota de unidades y en 2014 se adquirió un predio de 50x25mt para realizar el depósito de volumen de ladrillos y viguetas, recuperando espacios en el patio de casa central para seguir creciendo», puntualizó.

Ya 2015 y 2016 fueron años de incorporaciones de nuevos rubros «para asegurar poder cumplir con nuestra filosofía de solucionar el abastecimiento completo de su obra, con una buena competitividad en sus precios, un servicio de entrega fluído y amplias propuestas de pago y o financiación propia; incorporando rubros como construcción en seco, electricidad, cielorrasos de PVC, pisos flotantes. Todos ellos dedicándonos a conocer el mercado, seleccionar las mejores alternativas de abastecimiento y ejecutarlas, generando contactos directos con fábricas que aseguren una competitividad acorde con el estándar a que la empresa tiene acostumbrados a sus clientes».

Además de estos rubros la empresa se profundizó mucho su participación en el área revestimientos, tanto cerámicos como porcelanatos, guardas, mallas y perfilería metálica de decoración, estos últimos la empresa los comercializaba pero con poca variedad y desde distribuidores con productos discontinuos; hoy la empresa es distribuidor del rubro de 3 fábricas nacionales de cerámicos “Lourdes, Cañuelas y Cortines” y de una fábrica de porcelanatos “San Pietro”, además de distribuir gran variedad de guardas y perfilerías metálicas”.

En el año 2017 la empresa pudo adquirir a dos vecinos sus fondos de propiedades acrecentando nuevamente los depósitos, y elevando el ellos rápidamente 2 galpones depósitos. El primero dedicado exclusivamente para revestimientos de 27x13mt y el último para ampliar el guardado de ferretería de 16x8mt el cual casí duplica sus mt2 por contar con generosos altillos de guardado.

«El 2018 nos encuentra celebrando esta evolución, siendo hoy más de 20 personas trabajando en post de seguir desarrollando la empresa y la sociedad que nos cobija y alimenta. Actualmente además de los 3 socios se desempeñan en la empresa 19 “colaboradores directos”, nuestro personal en relación de dependencia que nos acompaña permanentemente y nos permite con sus esfuerzos llegar a donde estamos», precisó Lucas.

Ghilardi manifestó además que «hoy la empresa sigue más viva que nunca, con proyectos de seguir avanzando su radio geográfico de influencia, el cual de ser un propuesta únicamente local evolucionó hasta ser hoy un referente en 90 kilómetros a la redonda, tanto para el comercio minorista como para el mayorista, el cual hoy nos permite abastecer localidades adicionales como corralones de Santo Tomé, San Carlos Centro, López, Santa Clara, además de las tradiciones localidades de Pilar y Sa Pereira».

Sobre este tema Lucas aclaró que los servicios son brindados con una de las flotas más moderna y apta de la región, y con buen ritmo laboral. «Trabajando con mucha responsabilidad en los compromisos asumidos, referente a fechas y horarios, ya que conocemos bien el rubro y comprendemos los costos que las demoras pueden acarrear a las obras. Continuamos además, pese a la variabilidad económica del País con la firme política de acopio de mercadería, por la cual el cliente puede convertir sus ahorros en cantidades físicas de productos disponibles para el en el stock del corralón “Fijando su precio al abonarlo”, las cuales como regla general puede mantener el tiempo que desee acopiadas (sin límite temporal) y luego cuando desee ir retirando parcial o totalmente según su necesidad. Herramienta de mucha utilidad que a nuestros clientes les permite dedicarse primero a los materiales y una vez reunido el material de la etapa poder dedicar sus ahorros periódicos a la albañilería mientras extraen el material previamente adquirido», puntualizó.

Por último Lucas manifestó que esa posibilidad «es un fuerte compromiso y se mantiene de manera constante, más allá de las condiciones macroeconómicas, sin límite temporal para el retiro y otorgando la posibilidad de canjes de la mercadería adquirida si no va a utilizarla en su totalidad. Entendemos que este compromiso ha de ser claro y conciso y debe respetarse de manera continua para acompañar su esfuerzo tanto en las épocas con condiciones favorables como las desfavorables o más complejas».