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De los granos a las vacas: cómo la crisis afectó el financiamiento al campo

Entre el tercer trimestre de 2017 y el mismo período del año pasado, los préstamos al sector productor de cereales y oleaginosas crecieron 23,2% en valores corrientes, pero deflactado por el Índice de Precios Mayorista sectorial publicado por el Indec, cayeron en términos reales 45,6%.

Ocurrió en medio de la crisis económica y la mayor inflación en el país. Esto se desprende de la información del Banco Central de la República Argentina (BCRA). Al 30 de septiembre pasado, para la producción de granos el stock de créditos era de 84.095,3 millones de pesos, con 34.273,6 millones en moneda local y el resto en pesos equivalente por US$1218,2 millones.

La fuerte merma en términos reales se dio en medio del encarecimiento de las tasas tras la devaluación, las dificultades del Gobierno para contener al dólar y la mayor inflación. Al respecto el economista Adrián Gutiérrez Cabello, integrante de la Escuela de Economía y Negocios de la Universidad Nacional de San Martín y coordinador del Centro de Economía Regional, señaló que tras cuatro trimestres de estabilidad en la tasa de interés promedio pagada por el sector, que fue del 27,7% anual, a partir del cuarto trimestre del 2017 hubo una leve suba hasta el 30% anual.

Después, en junio pasado, en medio de la crisis cambiaria saltó al 41,5% anual, en tanto que a fines de septiembre se fue al 56,7% anual. Es decir, «más que se duplicó el costo» financiero nominal en un período de un año, según el experto. Para la cría de ganado bovino, hubo una evolución interanual del stock de préstamos a esa actividad del 24% en términos nominales, pero cayó 12,4% en términos reales. En tanto, entre diciembre de 2017 y septiembre de 2018 solo creció el 10% en valores nominales.

En el sector ganadero, los préstamos en pesos crecieron entre diciembre de 2015 y septiembre de 2018 de $13.470,8 millones a US$18.918,5 millones, una mejora del 40%. En el mismo lapso, los créditos en dólares saltaron de 12,8 millones de dólares a US$519 millones. La tasa de interés pagada por este sector presentó un comportamiento muy similar al registrado a la producción de cereales y oleaginosas, pero con el agravante que sus precios crecieron cerca del 43% mientras se duplicaron para los productores agrícolas. Otro rubro para analizar es el tambero, un segmento de relevancia pero que atraviesa una situación crítica por diferentes factores.

En este caso, los préstamos nominalmente crecieron el 36,6%, pero en moneda constante bajaron cuatro por ciento. Esto se explica por el importante retroceso en la demanda de préstamos entre junio y septiembre de 2018, explicó Gutiérrez Cabello. La tasa de interés anual pagada por los tamberos estuvo en línea con la de los otros sectores y se duplicó en un año.

Por otra parte, la caída de la demanda de préstamos coincidió con la baja en las ventas de maquinaria e implementos agrícolas. «La suba de la tasa impactó e indirectamente la sequía por los menores ingresos, junto con que las expectativas no eran las mejores», afirmó el experto.

Por Gabriela Origlia