En medio del concurso de acreedores, es complejo el tránsito actual de SanCor
La cooperativa láctea enfrenta una merma significativa en la recepción de materia prima, complicaciones laborales, e incluso SanCor recibe en estas horas el rechazo formal a despidos.
Llegando casi a los dos meses de concurso preventivo de acreedores, con un equipo de síndicos trabajando en el tema, SanCor Cooperativas Unidas Limitada no logra enderezar el camino de las obligaciones inmediatas.
La historia reciente de la láctea es turbulenta. Con la intención de un grupo empresario de entrometerse en la posesión de la firma valiéndose de dineros públicos que no resultó, la presión y bloqueo de la Asociación de Trabajadores de la Industria Lechera de la República Argentina que desencadenó diez meses de imposibilidad de producción, se llegó a la firma de un acuerdo destructivo para pagarle deuda al gremio antes de poder normalizar la industrialización.
Eso llevó a retrasos en el pago de salarios y de liquidaciones de materia prima a los tamberos que hoy siguen teniendo pendientes desde octubre pasado y ese tambaleo llevó a recortar la planta laboral con despidos repentinos, con ello la caída abrupta de socios-tamberos y con ello se desencadenó el pedido de apertura de concurso de acreedores.
De ese 3 de febrero, en el que el trámite quedó en el Juzgado Civil y Comercial de Cuarta Denominación de Rafaela, que es la fecha en la que opera la gestión de deudas, no se termina de poder estructurar el normal funcionamiento de las plantas, la provisión de productos en heladeras y góndolas, ni tampoco poder ordenar la exportación, que es la que ayudó a la Cooperativa en tiempos de bloqueo.
No hay cifras certeras sobre la cantidad de litros y de socios que tiene hoy SanCor, si se sabe que son 900 los empleados que conserva, con plantas que no se pudieron reactivar por completo, aunque por definición del Juez Guillermo Vales, se deben restablecer todos los servicios, incluidos los que cortó la Cooperativa de Provisión de Obras y Servicios Públicos Balnearia Ltda, en la planta de esa localidad, que podría volver a estar activa con el comienzo de abril.
De forma esporádica, el resto de las ubicaciones productivas trabaja y la mayoría de los empleados están en el esquema de “jornadas libres”, sin tareas activas. Todos señalados por Atilra para entrar en ese sistema, antes cobraban el 75 por ciento del sueldo, pasaron al 50 por ciento y según cuentan los propios empleados, ahora percibirían el 30 por ciento del salario, a lo que se deben sumar pagos semanales ocasionales, que no superan las entregas de 150 mil pesos, cuando ocurren.
En cuanto a los tambos, las demoras en los pagos de la leche que se habían privilegiado a partir del concurso, para asegurar la continuidad productiva, volvieron a tener demoras significativas y esto vuelve a replantear la lista de los socios siguen entregando materia prima con cierta constancia.
Por Elida Thiery (Aire de Santa Fe)