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Sin precios para los commodities y con los buitres acechando

Se acabó la era de los commodities y sin integración comercial la economía local va para atrás. Ni con 35 millones de toneladas más de granos Argentina lograría cubrir el total de la deuda con los holdouts.

El investigador de la Bolsa de Comercio de Rosario, Julio Calzada, indica que en la actual coyuntura global será prácticamente imposible generar desarrollo sin integración comercial. Este cálculo hace referencia a lo comparado con campañas anteriores.

Por ejemplo, en la campaña 2014/15 la cosecha agrícola argentina fue de alrededor de 110 millones de toneladas. Con 35 millones de toneladas más, a los precios actuales, la economía recibiría apenas 7100 millones de dólares más.

Esos 7100 millones de dólares equivalen a poco más del 70% de la deuda que tiene el Estado argentino con los “holdouts”. El profesional explica que “si bien es una ayuda, llegar a las 145 millones de toneladas de granos no nos asegura un equilibrio macroeconómico holgado en el futuro ni se van a resolver, automáticamente, todos nuestros problemas”, aseguró Calzada.

Dentro de esos problemas se encuentran, entre otros, los fondos buitres tan nombrados en los últimos años. Pensar que por ellos un país puede entrar en default no es una buena opción, por eso, el investigador Calzada analiza: “Argentina tiene que diversificar sus exportaciones, aumentarlas y alcanzar un fuerte crecimiento económico en los próximos años para poder mejorar su ingreso per cápita, tener una economía sustentable y alcanzar una mayor equidad en la distribución del ingreso”.

Por otra parte, añade que “cuando se habla tan ligeramente de que los Gobiernos Provinciales y el nacional se podrían endeudar fuertemente a bajas tasas luego del arreglo con los holdouts, creemos que hay que tener cuidado con estas políticas”.

¿Cómo cuidarnos de estas políticas? Calzada explica que para esto, “los gobiernos deben regresar prontamente al equilibrio presupuestario y utilizar el financiamiento para ejecutar solamente aquellas obras de infraestructura de mediano y largo plazo (transporte, energía, agua potable y saneamiento) que consoliden un proceso de crecimiento y desarrollo económico”.

El crecimiento y desarrollo económico es tan importante y necesario para Argentina en estos tiempos que Calzada se atrevió a evaluarlo con experiencias desagradables que el país vivió en la historia reciente.

Entre ellas, el investigador nombró al “crecimiento de la deuda pública en la década del 70, estatización de la deuda privada en 1982, renegociación de la deuda pública y década perdida en los 80, fuerte endeudamiento en los 90 con privatizaciones y déficit fiscal, crisis del 2001 con megacanje previo, arreglos traumáticos de deuda en el 2005 y 2010, los holdouts y el cierre de los mercados de capitales internacionales”.

Y para cerrar, Julio Calzada sentenció: “ojalá que aprendamos de nuestros errores del pasado”.

Fuente: Valor Soja