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El clima complicó a la soja de segunda en el centro y norte de Santa Fe

Aun queda recolectar el 25 por ciento del área sembrada, pero muchos analizan no hacerlo por la pérdida de calidad. La semana pasada no se pudo avanzar con la cosecha en muchos lotes.

Las malas condiciones climáticas generaron un pésimo escenario para el fin de ciclo de la soja tardía o de segunda en el centro y norte de Santa Fe, al punto que los productores analizan si conviene cosechar el 25% que resta o abandonar los lotes, dijeron hoy voceros del sector.

De acuerdo con el informe semanal que confeccionan el Ministerio de la Producción de la provincia y la Bolsa de Comercio de Santa Fe, la inestabilidad climática y la imposibilidad de ingreso a los campos causaron «el peor de los posibles escenarios para el cierre del ciclo de la soja tardía».

Los productores debieron paralizar el proceso de cosecha, que hasta el momento llegó al 75% de lo sembrado, que representa unas 376.870 hectáreas, sin variación intersemanal y un retraso de 13 puntos en comparación con la misma fecha de la campaña pasada.

«Lo que aún permanece implantado, puso a los productores ante la disyuntiva de la trilla o el abandono de la parcela, ya que la recolección estuvo y estaría condicionada por costos y valor del quintal, sumándose la inquietud o ajuste de tiempos a las futuras planificaciones para dicho lotes», indica el informe.

También se vio afectado por las lluvias el proceso de siembra de trigo, pese a lo cual no decayó y sigue firme la intención de llegar a las 375.000 hectáreas, lo que implicará un incremento del orden del 4,5 a 5% sobre el área sembrada en el período anterior.

En lo que respecta al algodón, también se dio una semana bajo condiciones ambientales muy adversas, por lo que se interrumpió totalmente la cosecha.

Los estados de los sembrados fueron evidenciando síntomas que lentamente aumentaron, como rebrote del cultivo, caída de fibra y pudrición de bochas.

Como consecuencia de ello, la pérdida de calidad, de rendimiento y aumento de los costos por defoliaciones reiteradas en los lotes rebrotados hacen pensar en una disminución en el rendimiento promedio y producción final.

Fuente: Clarín Rural